Científico

Análisis

Desarrollo del personal

Tiempo de lectura: 20min

Capacidades, colaboración y capital: construir Servicios Veterinarios preparados para el futuro

publicado el

05/18/2026

escrito por

Escritor principal

Hana Abdelsattar

Hana es Jefa del Programa de formación del Departamento de Refuerzo de Capacidades de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y tiene una amplia experiencia en actividades de desarrollo de capacidades en organizaciones internacionales. Es titular de un Máster en Gestión y Comunicación y dirige el desarrollo de la plataforma de aprendizaje electrónico de la OMSA, diseñada para satisfacer diversas necesidades de aprendizaje y preservar las normas de la Organización. Hana se concentra en los sistemas de formación accesibles y centrados en el alumno que se utilizan para desarrollar capacidades globales, trabaja para reforzar los Servicios Veterinarios mundiales, capacitándolos para abordar los desafíos actuales y emergentes. 

Mario Ignacio Alguerno

Veterinario epidemiólogo en el Departamento de Capacitación de la OMSA que trabaja en el Proceso de Evaluación de las Prestaciones de los Servicios Veterinarios (PVS) y en actividades de integración de «Una sola salud». Mario trabajó para el gobierno chileno durante 10 años en el ámbito de la gestión de la sanidad animal y lleva 12 años en el mundo académico. 

Jennifer Lasley

Jennifer es Coordinadora Sénior del Proceso PVS y las conexiones OMS/RSI en el Departamento de Refuerzo de Capacidades de la OMSA. Trabaja en la Organización desde 2010 y sus proyectos más recientes se centran en la digitalización del Proceso PVS y el desarrollo de indicadores clave de rendimiento, paneles de control y herramientas analíticas para respaldar las iniciativas de promoción. Estas herramientas utilizan el procesamiento del lenguaje natural y el aprendizaje automático para extraer valor añadido y conocimientos de los datos sobre el desempeño de los sistemas de sanidad animal en todo el mundo. 

Camille Loi

Camille dirige el Programa de Apoyo a la Legislación Veterinaria (PALV), una iniciativa de apoyo específico del proceso PVS que proporciona recomendaciones y asistencia para reformas legislativas nacionales de conformidad con las normas internacionales de la OMSA. Es titular de un Máster en Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario y otro en Derecho y Asuntos Europeos. Trabaja en la OMSA desde hace 12 años, aportando su experiencia previa en instituciones francesas y organizaciones no gubernamentales internacionales, y sus conocimientos en asuntos regulatorios y cooperación para el desarrollo. 

Valentyna Sharandak

Jefa de Programa, Proceso de Evaluación de las Prestaciones de los Servicios Veterinarios (PVS), dentro del Departamento de Capacitación de la OMSA, Valentyna tiene un doctorado en microbiología y virología veterinarias, y 7 años de experiencia como Jefa de Unidad, Cooperación Internacional y Europea Dirección de Colaboración Internacional en los Servicios Veterinarios de Ucrania. 

Rahul Srivastava

Jefe de Proyecto, Colaboración Público-Privado (CPP) en el Departamento de Capacitación de la OMSA, el Dr. Srivastava dirige los esfuerzos para integrar las CPP en el Proceso PVS y promover la colaboración con las partes interesadas a nivel mundial. Posee un máster en Medicina Veterinaria y un MBA en Agronegocios, y cuenta con 17 años de experiencia en los sectores público, privado y de desarrollo internacional en el sur de Asia y África. 

Barbara Alessandrini

Jefa del Departamento de Capacitación de la OMSA, Barbara dirige el programa de desarrollo de capacidades de la OMSA, que incluye el Proceso de Evaluación de las Prestaciones de los Servicios Veterinarios (PVS) y la plataforma de formación, fomentando la innovación en los servicios dirigidos por los países y la formación centrada en el alumno para que las instituciones y las personas puedan adoptar el cambio cultural y operativo, incluido el enfoque «Una sola salud». 

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Resumen 

Los Servicios Veterinarios son fundamentales para la sanidad animal, la seguridad sanitaria de los alimentos, la estabilidad económica y los resultados del enfoque «Una sola salud»; sin embargo, las deficiencias persistentes en términos de capacidad, inversión y gobernanza siguen limitando su eficacia en muchos países. Este artículo propone un marco coherente basado en tres pilares interdependientes ―‍capacidades, colaboración y capital―‍ para orientar una reforma sostenible. Demuestra que el refuerzo de capacidades tradicional, que a menudo se centra exclusivamente en la formación a corto plazo, debe evolucionar hacia el fortalecimiento sistémico de las instituciones, los marcos regulatorios, el liderazgo y el desarrollo del personal, basándose en las pruebas del Proceso de Prestaciones de los Servicios Veterinarios (PVS) de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA). Presenta la colaboración como un ecosistema estructurado y orientado a la demanda que vincula las prioridades nacionales con las alianzas regionales y mundiales, respaldando la acción intersectorial del enfoque «Una sola salud» y una gobernanza resiliente. Considera el capital en un sentido amplio, que abarca no solo la inversión financiera, sino también los recursos humanos, institucionales, regulatorios, sociales y de conocimiento; todos estos aspectos siguen considerándose de manera desigual en muchos contextos. El artículo demuestra que la inversión integrada en estos tres pilares es lo único que puede generar mejoras duraderas para que los Servicios Veterinarios puedan abordar los retos emergentes en materia de salud, economía y medio ambiente para que puedan mantenerse preparados para el futuro. 

Los sistemas de sanidad animal sólidos no surgen por casualidad; se construyen de forma deliberada gracias a una inversión sostenida en personas, instituciones, reformas regulatorias, asociaciones y recursos. Sin embargo, a pesar de haber dedicado décadas de esfuerzos, persisten deficiencias considerables en los Servicios Veterinarios a nivel mundial, especialmente en países de ingresos bajos y medios, donde la incidencia de las enfermedades es elevada, las capacidades del personal siguen siendo limitadas [1,2] y los marcos regulatorios e institucionales deben consolidarse. Una de las razones de esta falta de inversión es el hecho de que los Servicios Veterinarios aún se perciben principalmente desde la perspectiva del control de enfermedades y no como un bien público más amplio que respalda el comercio, la seguridad sanitaria de los alimentos, los medios de subsistencia y los objetivos del enfoque «Una sola salud» [1,3]. Puede suceder que el modelo institucional de los Servicios Veterinarios también sea el reflejo de una época anterior, en la que la magnitud y la complejidad de las enfermedades animales transfronterizas, la resistencia a los antimicrobianos, los riesgos relacionados con el clima y las amenazas biológicas eran menos prominentes [3]. A estos retos se suman las prioridades nacionales que también exigen inversión pública.

Tres pilares interconectados (capacidades, colaboración y capital) ofrecen un enfoque estratégico e integral para reducir estas brechas y lograr una buena gobernanza, ampliamente reconocida como un bien público mundial y esencial para garantizar la eficiencia y resiliencia de los Servicios Veterinarios [1,2]. Sin embargo, aún persisten dudas sobre los resultados a gran escala de las intervenciones nacionales, regionales y mundiales y sobre lo que será necesario para construir Servicios Veterinarios verdaderamente preparados para los retos del futuro. 

Las capacidades sin capital se deterioran. La colaboración sin capacidades conduce a un compromiso sin resultados concretos. El capital sin capacidades genera rendimientos limitados. 

Capacidades: mucho más que eventos de formación

Tradicionalmente, el refuerzo de capacidades en sanidad animal se ha asociado a la formación a corto plazo; se organizan talleres, se transmiten conocimientos y los participantes regresan a sus instituciones generalmente sin la influencia ni la autoridad necesarias para promover un cambio sistémico. Aunque este modelo es beneficioso de forma aislada, resulta insuficiente a gran escala. 

El Departamento de Refuerzo de Capacidades de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), en estrecha colaboración con los departamentos técnicos y las Representaciones Regionales y Subregionales, ha adoptado un modelo más integrado que fortalece simultáneamente los conocimientos, habilidades, competencias, sistemas e instituciones. El Proceso de Prestaciones de los Servicios Veterinarios (PVS), el programa de evaluación comparativa, cálculo de costos y refuerzo de capacidades de la OMSA reconocido internacionalmente, proporciona un marco estructurado para identificar las deficiencias en los Servicios Veterinarios y priorizar intervenciones específicas [4]. 

Las evaluaciones PVS identifican deficiencias sistémicas y proponen recomendaciones prácticas. Sin embargo, la transformación de sus hallazgos en planes de acción nacionales financiados y sostenidos no se realiza automáticamente, como suele ocurrir en otras intervenciones de salud pública. La labor de promoción también se ha vuelto más difícil debido a las prioridades en conflicto y la competencia de suma cero por los recursos entre ministerios [4]. 

A través de nuevas iniciativas, como el Informe Anual de Autoevaluación PVS, ahora es posible pasar de un enfoque de evaluación a uno de cambio de comportamiento institucional. Estas iniciativas proporcionan una visión más clara de las acciones que los Miembros de la OMSA(1) están llevando a cabo en respuesta a las recomendaciones formuladas en la evaluación PVS y de los progresos correspondientes. Si bien los Miembros reconocen el valor de esta oportunidad para evaluar sus logros e indican haber tomado medidas relativas al 83 % de las recomendaciones [5], menos de la mitad dispone de recursos suficientes. Las limitaciones financieras, humanas y físicas, así como las prioridades en conflicto, siguen siendo los principales obstáculos para la implementación(2). 

Para garantizar buena gobernanza y resiliencia institucional, es necesario contar con personal cualificado, así como con redes de laboratorios operativas, legislación de alta calidad que se ajuste a las normas internacionales y las aplique eficazmente, mecanismos de coordinación fiables y un compromiso político sostenido [6]. 

Cuando faltan estos factores sistémicos, incluso los programas de formación bien diseñados tienen dificultades para arrojar resultados duraderos que no se limiten a beneficios individuales. Es necesario un cambio: pasar de medir los resultados de la formación a evaluar los resultados del desempeño a largo plazo. Reflexionando sobre la formación de la OMSA sobre liderazgo en los Servicios Veterinarios, celebrada en marzo de 2026 en Chiang Mai (Tailandia), una participante declaró: «Me siento verdaderamente empoderada, no solo como líder veterinaria, sino también como mujer, pues siento deseos de hablar y contribuir de manera significativa a los procesos de toma de decisiones en los Servicios Veterinarios». Estos resultados, en los que el aprendizaje técnico conduce a la capacidad de actuar y liderar a nivel profesional, demuestran la influencia prevista de los esfuerzos en materia de refuerzo de capacidades. 

Los Servicios Veterinarios deberían ser reconocidos como un bien público esencial, que respalda el comercio, la seguridad alimentaria, los medios de vida y los objetivos del enfoque «Una sola salud», mucho más allá de su papel en el control de enfermedades.

Colaboración: de un respaldo específico a asociaciones y sistemas coordinados

La colaboración en la OMSA ha pasado de ser un apoyo técnico específico a un ecosistema de aprendizaje más estructurado y orientado a la demanda que responde directamente a las necesidades de los Miembros a través de una red variada de socios institucionales, financieros y técnicos, que incluyen organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, así como los Centros Colaboradores de la OMSA [7], que proporcionan conocimientos especializados. 

Las iniciativas en materia de refuerzo de capacidades ya no son intervenciones aisladas, sino que se diseñan cada vez más en respuesta a las necesidades de los Miembros y las prioridades regionales que se han identificado. Este enfoque se basa en el intercambio de conocimientos específicos del contexto, los análisis de brechas y el aprendizaje compartido. 

En este contexto, los esfuerzos en materia de refuerzo de capacidades de la OMSA se centran en el fortalecimiento del entorno regulatorio e institucional necesario para garantizar la eficacia de los Servicios Veterinarios y la creación de asociaciones público-privadas (APP) sostenibles. El Proceso PVS proporciona a los Miembros apoyo personalizado, incluido el Programa de Apoyo a la Legislación Veterinaria (PALV), que contribuye a modernizar los marcos regulatorios, y el apoyo específico a través de las APP, que facilita la colaboración estructurada entre los actores públicos y privados [4,7]. 

Estas intervenciones se complementan con iniciativas de desarrollo del personal, fortalecimiento de laboratorios y talleres nacionales sobre conexión (NBW, por sus siglas en inglés), lo que garantiza la participación inclusiva de todo el personal veterinario. Este conjunto de acciones integradas refuerza la gobernanza, las capacidades y la colaboración, contribuyendo a la creación de sistemas de sanidad animal más resilientes y eficaces [4,7]. 

Más importante aún, debido a la complejidad de los desafíos mundiales actuales (incluyendo la creciente demanda de alimentos de origen animal, la resistencia a los antimicrobianos, la transmisión zoonótica, la aparición de enfermedades causadas por el cambio climático y el aumento de las amenazas biológicas) los enfoques aislados ya no sean viables. Para el enfoque «Una sola salud», es necesario que los profesionales de la sanidad animal, la salud humana y el medio ambiente trabajen dentro de marcos comunes y no en sistemas paralelos [3]. 

Si bien los mecanismos de coordinación intersectorial, como el Grupo de Trabajo Conjunto sobre Aprendizaje en el marco de «Una sola salud» de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la OMSA, representan un avance significativo, su incidencia dependerá de una institucionalización a largo plazo más que de una participación a corto plazo basada en proyectos [3]. La participación en el Proceso PVS y los mecanismos de apoyo relacionados también varían con el tiempo, lo que refleja la evolución de las prioridades nacionales, los cambios de dirección, las limitaciones de recursos y la medida en que los países perciben un proceso claro desde la evaluación hasta la acción y la financiación. Si el vínculo entre los resultados y el apoyo aportado es claro, la demanda tiende a ser mayor; si es deficiente, es posible que los incentivos para participar disminuyan. 

También existe un reto estructural: la colaboración requiere recursos. Las redes informales suelen ser frágiles y el establecimiento de alianzas multiinstitucionales sostenibles, desde la armonización de prioridades hasta la gestión de la gobernanza, implica costos operativos significativos. Los futuros modelos de colaboración deberán contar con recursos específicos, funciones bien definidas, responsabilidad compartida, resultados establecidos y mecanismos capaces de soportar los cambios de personal y los ciclos de financiación. 

Los enfoques emergentes centrados en los estudiantes, como la evaluación de las necesidades de aprendizaje, que combina datos de encuestas con información de datos PVS respaldados por inteligencia artificial, son prometedores. Se trata de enfoques que permiten desarrollar arquitecturas de formación basadas en datos, teniendo en cuenta tanto los temas, los destinatarios y los formatos de la formación como las brechas de competencia documentadas, y utilizan herramientas y paneles de control que orientan la toma de decisiones estratégicas [6,8]. 

La adquisición de talentos… durante su educación, estudio o aprendizaje… es un capital que podríamos decir que está fijo en su persona. Esos talentos integran su fortuna, pero también la de la sociedad a la que pertenece. 

– Adam Smith, La riqueza de las naciones (1776) 

Capital: movilización conjunta de los recursos financieros y el conocimiento

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), invertir en el capital humano mejora el empleo, la productividad y los resultados económicos [10]. El Banco Mundial va más allá, y describe el capital humano como un factor determinante de las tasas de crecimiento económico agregado y clave para reducir la pobreza y la desigualdad [11]. Estas observaciones son particularmente relevantes para el sector veterinario, donde la subinversión crónica limita tanto las trayectorias profesionales individuales como la seguridad sanitaria sistémica. 

En este contexto, el capital va más allá de los recursos financieros; abarca el capital financiero (subvenciones, préstamos y presupuestos nacionales), el capital humano (personal y experiencia), el capital institucional y legislativo (marcos que sustentan la gobernanza eficaz y la capacidad operativa), el capital social (confianza y redes) y el capital físico y digital (laboratorios, sistemas de información y plataformas de aprendizaje).  

El panorama actual sigue siendo desigual. La financiación nacional destinada a la sanidad animal es limitada en muchos países y el vínculo entre las prioridades de los donantes y las necesidades identificadas a nivel nacional suele ser limitado. Según los datos del sistema de información del Proceso PVS de la OMSA, el presupuesto anual asignado a los Servicios Veterinarios representa, en promedio, solo el 0,05 % del PIB nacional total(3) y alrededor del 1 % del PIB agrícola(4) [8,10,12]. Las estimaciones sugieren que los presupuestos tendrían que aumentar aproximadamente un 52 %(5) para alcanzar los objetivos de rendimiento y capacidad necesarios de conformidad con las normas internacionales de la OMSA y las prioridades nacionales [10]. 

Con el fin de hacer frente a estas deficiencias de financiación, los donantes internacionales suelen reaccionar financiando respuestas específicas o una serie de proyectos a corto plazo. Sin embargo, las inversiones estructurales a largo plazo necesarias para fortalecer la capacidad y la gobernanza de los Servicios Veterinarios siguen sufriendo de una subfinanciación crónica con una falta de salarios competitivos, infraestructuras funcionales, presupuestos operativos y reformas sostenibles (regulatorias y educativas).  

Al mismo tiempo, la infraestructura del conocimiento se está expandiendo. El mayor uso de datos del sistema, paneles de control que resumen puntos fuertes, deficiencias y recomendaciones, así como enfoques de aprendizaje mixto que integran módulos en línea y formación presencial, contribuyen a un enfoque más moderno de refuerzo de capacidades [6,8]. Evidentemente, estos avances deben ir acompañados de una financiación suficiente que permita que los Servicios Veterinarios contraten, retengan y formen continuamente al personal; mantengan los laboratorios y los sistemas de información, e implementen las reformas identificadas mediante evaluaciones y análisis de las necesidades de aprendizaje. Si estas herramientas disponen de los recursos adecuados, pueden alcanzar su máximo potencial y aumentar significativamente su incidencia. 

Un marco coherente para el cambio sistémico

El verdadero valor del marco capacidades-colaboración-capital no reside en sus pilares individuales, sino en la manera en la que interactúan. Las capacidades sin capital se deterioran. La colaboración sin capacidades conduce a un compromiso sin resultados concretos. El capital sin capacidades genera rendimientos limitados. 

El marco capacidades-colaboración-capital del Proceso PVS identifica tres factores interconectados del impacto sostenible. Las capacidades se refieren a las habilidades, los sistemas y las aptitudes organizativas necesarias para diseñar, implementar y adaptar intervenciones de manera efectiva. La colaboración hace hincapié en la importancia de las asociaciones estratégicas (entre equipos, instituciones y comunidades) para alinear objetivos, compartir conocimientos y aprovechar puntos fuertes complementarios. El capital abarca los recursos financieros, humanos, institucionales, regulatorios y sociales necesarios para ampliar las iniciativas y garantizar la resiliencia a largo plazo. En conjunto, estos elementos dan forma a un enfoque equilibrado que refuerza la realización de los programas, mejora la eficacia colectiva y apoya resultados duraderos y significativos. 

Si bien la visión de la OMSA de disponer de sistemas de sanidad animal sólidos, reconocidos como fundamentales para afrontar los retos mundiales, es un objetivo realizable, requiere un enfoque integrado en todos los niveles [1]: en la forma en que se diseñan los programas, se estructuran las alianzas y se obtienen y asignan de recursos. Cuando los sistemas de sanidad animal se enfrentan a una presión cada vez mayor a causa del cambio climático, los cambios demográficos y las amenazas de enfermedades emergentes, el margen para implementar enfoques fragmentados y con recursos insuficientes se reduce. 

El modelo de tres pilares del Proceso PVS ofrece una vía práctica y con fundamentos analíticos para avanzar. Lo que se necesita ahora es una aplicación rigurosa, una evaluación independiente y un compromiso político y financiero acorde con su ambición. Los Servicios Veterinarios necesitan un refuerzo de capacidades coherente, basado en datos y dotado de recursos suficientes, verdaderamente preparado para el futuro al que se espera que brinden su apoyo. 

(1) Miembros de la OMSA: países y territorios 

(2) Según declaran los Delegados en el primer Informe Anual de Autoevaluación PVS (n = 49) lanzado en 2025 

3) n = 54 Miembros de la OMSA, datos recopilados a través de análisis de brechas desde 2010 

(4) n = 54 Miembros de la OMSA, datos recopilados a través de análisis de brechas desde 2010 

(5) n = 54 Miembros de la OMSA, datos recopilados a través de análisis de brechas desde 2010 

Traducido del original en inglés.   

Imagen principal: ©mgstudyo, Getty Images

 

Referencias  

[1] Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA). Estrategia – Plan Estratégico de la OMSA. París (Francia): OMSA; 2026. Disponible en: https://www.woah.org/es/quienes-somos/estrategia/ (consultado el 30 de abril de 2026).  

[2] Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA). Sistema científico de la Organización Mundial de Sanidad Animal. París (Francia): OMSA; 2024. https://doi.org/10.20506/woah.3547    

[3] Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, Organización Mundial de la Salud, Organización Mundial de Sanidad Animal. Plan de acción conjunto «Una sola salud», 2022–2026. Roma (Italia): FAO; 2022. Disponible en: https://doi.org/10.4060/cc2289es (consultado el 30 de abril de 2026).  

[4] Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA). Proceso PVS: Proceso de Prestaciones de los Servicios Veterinarios. París (Francia): WOAH; 2023. Disponible en: https://www.woah.org/es/que-ofrecemos/mejora-de-los-servicios-veterinarios/proceso-pvs/ (consultado el 30 de abril de 2026).  

[5] World Organisation for Animal Health (WOAH). PVS Self-Assessment Annual Report 2025. París (Francia): WOAH; 2025. 

[6] Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA). Seguimiento de las prestaciones de los Servicios Veterinarios – Informe de Seguimiento del Observatorio. París (Francia): OMSA; 2023. Disponible en: https://www.woah.org/es/que-hacemos/normas/el-observatorio/implementacion-de-las-normas-informe-seguimiento-del-observatorio/seguimiento-de-las-prestaciones-de-los-servicios-veterinarios/ (consultado el 30 de abril de 2026). 

[7] Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA). Fomento de las capacidades sobre «Una sola salud» en la OMSA. Boletín de la OMSA. 2022;2022(1). https://doc.woah.org/dyn/portal/index.xhtml  

[8] Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA). Sistema de información del Proceso PVS. París (Francia): OMSA; 2026. Disponible en: https://pvs.woah.org/portal (consultado el 19 de marzo de 2026).  

[9] Smith A. Una investigación sobre la naturaleza y las causas de la riqueza de las naciones. Nueva York (Estados Unidos de América): Modern Library; 1937. Obra original publicada en 1776.  

[10] Organisation for Economic Co-operation and Development (OECD). The importance of human capital for economic outcomes. Paris: OECD; 2022. Disponible en: https://one.oecd.org/document/EDU/EDPC(2022)2/en/pdf  (consultado el 30 de abril de 2026).  

[11] World Bank. Human Capital and Poverty Alleviation. Washington, DC (Estados Unidos de América: World Bank Group; 1995. Disponible en: https://documents1.worldbank.org/curated/en/121791468764735830/pdf/multi0page.pdf (consultado el 30 de abril de 2026).  

[12] World Organisation for Animal Health (WOAH). Gap Analysis Financial Indicators, PVS Pathway Insights, PVS Pathway Information System. París (Francia): WOAH; 2026. Disponible en: https://www.woah.org/en/what-we-do/standards/observatory/implementation-of-standards-the-observatory-monitoring-report/monitoring-performance-of-veterinary-services/ (consultado el 30 de abril de 2026).  

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